Tenía un rollo de blanco y negro en mi cámara. Decidí usarlo y revelarlo. Esperé ilusionado por el revelado, vi los resultados, disfruté. He vuelto a la fotografía, después de pasar por el desierto de las miles de carpetas y los pixels....

Este cuaderno habla de un camino lento, lento, a veces académico, y la mayoría de veces personal de mi aprendizaje. Dibujos, fotos, textos propios, salvo que se diga lo contrario, construyen este registro marginal, caótico, irregular. Espero que te guste, y por supuesto, quedas invitado a participar con tus comentarios.
2 comentarios:
Bueno: esto es como lo de volver a dibujar con paralex, portaminas, escuadra y cartabón, que es en lo que estoy yo. Me relaja tanto que, explicándoselo a mi mujer, le digo que es "dibujo-yoga". Hay que hacer una reflexión respecto a la ansiedad que genera el mundo digital, en todas sus vertientes: no digo que haya que volver a todo lo analógico, pero no podemos prescindir de la calma (de lo manual, de lo artesano) que nos daba. Abrazo, Andrés.
Hay algo dos cosas muy importantes que se pierden: Una, la visualización previa de lo que se hace, la idea general que se va concretando. Y la otra, el tiempo, el ir haciendo despacio, reflexionando, comenzando por lo general. Espero que los nativos digitales no lo pierdan!
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